El Mundial llega a 1.000 partidos y Alemania busca cruces
Japón-Túnez será el partido 1.000 de la historia de los Mundiales. En la misma jornada, Alemania puede meterse en cruces por primera vez desde su título de 2014.

El Mundial cumple un número redondo. El partido entre Japón y Túnez en Monterrey (04H00 GMT del domingo) será el número 1.000 en la historia de las Copas del Mundo, un dato que mide el crecimiento del torneo: el partido 500 se jugó en Estados Unidos en 1994, con 24 equipos, la mitad de los que compiten ahora en Norteamérica.
"Jugar un partido en un Mundial es un honor y un sueño hecho realidad, pero participar en el partido número 1000 será realmente especial", dijo el capitán tunecino Ellyes Skhiri en la previa. El simbolismo está, pero lo que ordena la tabla son los puntos.
Alemania, doce años después
La gran historia deportiva de la jornada pasa por Alemania. La tetracampeona del mundo puede volver a unos cruces mundialistas si vence el sábado a Costa de Marfil, un rival incómodo que lidera la joven joya Yan Diomandé, conocido en la Bundesliga por su paso la última temporada por el RB Leipzig.
No es un dato menor: la última vez que la Mannschaft jugó una eliminatoria fue en 2014, el año de su último título. Después llegaron dos golpes durísimos, las eliminaciones en primera fase en Rusia 2018 y Catar 2022.
Pese a la goleada del estreno (7-1 a Curazao), el capitán Joshua Kimmich pidió cautela y avisó por el peligro marfileño, un equipo con "jugadores espectaculares en ataque".
El Grupo E lo completa Ecuador-Curazao. La Tri, que perdió en el debut con los Elefantes, está obligada a ganar y por la mayor diferencia posible para seguir con vida. Su DT, el argentino Sebastián Beccacece, pidió foco en la victoria y no en el resultado abultado: "No somos Alemania", resumió.
En el Grupo F, además de Japón-Túnez, Países Bajos y Suecia juegan un partido vibrante. Los nórdicos, que golearon a Túnez, sellan los cruces si ganan. La Oranje, una de las candidatas a las rondas finales, necesita los tres puntos para pelear la primera plaza y, en teoría, un camino más amable.
Almirón, la primera víctima de la "Ley Vinicius"
La nueva regla ya tuvo su primer castigado. Tras el incidente de esta temporada en un Benfica-Real Madrid de Champions, donde el argentino Gianluca Prestianni supuestamente le lanzó un insulto racista a Vinicius, la FIFA dispuso que desde este Mundial cualquier jugador que hable con un rival tapándose la boca sea expulsado.
El paraguayo Miguel Almirón quedó marcado en la historia: el ex Newcastle se tapó la boca para hablar con un rival turco y terminó expulsado justo antes del descanso. Aun con uno menos, Paraguay tiró de carácter para llevarse una victoria mínima ante Turquía que lo mantiene con chances y deja afuera al equipo de Arda Güler.
Uno de los protagonistas que provocó el cambio de reglamento, Vinicius, volvió a brillar en el 3-0 de Brasil a Haití, con un gol y una asistencia, un resultado que acerca al Scratch a la siguiente fase. La primera victoria mundialista de Carlo Ancelotti quedó manchada por la lesión de Raphinha, que salió antes del descanso con problemas musculares. En las próximas horas se sabrá el alcance, aunque para el tercer partido, ante Escocia, el italiano debería recuperar a Neymar, ya repuesto de sus molestias.
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